Cieneguilla: La belleza de lo árido (Dando vueltas por Perú, parte II)
La inmensidad de Cieneguilla es maravillosa |
Cieneguilla es un valle fértil lleno de montañas secas, sin nada de vegetación. Promontorios inmensos de tierra, de barro por así decirlo. Pero no sé si era el contraste de la belleza del día soleado -me cuentan que todos en Lima se escabullen a Cieneguilla buscando solcito- o por el shock que significó para mis ojos tanta aridez del lugar o la sensación de inmensidad lo que hechizó de este lugar.
Un gran amigo que hizo de su pedacito de Cienaguilla un espacio para soñar con la posibilidad de lo imposible, como diría Simbat El Marino en Las Mil y Una Noches, me presentó este lugar. Sin saber nada de su historia, percibí en el sonido del viento que se pasea a su antojo entre las montañas, un dejo de magia.
En la actualidad hay una cantidad interesante de centros poblados y se empieza a ver construcción de condominios y casas de veraneo que han hecho que este árido lugar sea un remanso de paz al que los limeños acuden buscando sol y de seguro parte de esa magia natural de sus ancestros.
Mi amigo casi me mata cuando casi atropello los olivos |
En general, el ingreso a cada uno de los locales depende de la calidad de los servicios que ofrecen y los precios suelen ser accesibles. Sin embargo, si no tiene la suerte que tuve yo de ir con un guía de lujo , puede contratar un full day al lugar que incluye traslado desde el centro de Lima; paseo a RINCÓN ECOLÓGICO (no se pierda los panes y la experiencia de ver y hasta participar en su fabricación); caminata a los restos arqueológicos de Guaicán de Cieneguilla; almuerzo y hasta la posibilidad de pasear en caballo o karts. (Info: 0051- 479-8337 / 479-8715/ email: turismo@cieneguilla.com)
Así que si va a Lima, no deje de pasar por Cienaguilla y descubrir la belleza que puede haber en la tierra árida.
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