Bath: fui buscando a Jane Austen y terminé abrazando árboles
Turismo literario entre heroínas, termas romanas,un rey coronado, un cerdo legendario y una ciudad que sabe posar ante las cámaras Fui a Bath buscando a Jane Austen o para ser más precisa, buscando esa Inglaterra que ella describió con bailes, salones, cartas, conversaciones aparentemente inocentes y mujeres obligadas a sonreír mientras calculaban cuánto podía costarles una mala decisión matrimonial. Soy tan fan de esta escritora que hasta tengo un oráculo basado en sus obras. Y es que, aunque Charlotte Brontë consideraba que Austen retrataba un mundo demasiado contenido y desprovisto de pasión, para mí resulta admirable su capacidad para exponer, sin levantar demasiado la voz, las reglas que mantenían a las mujeres de su tiempo bajo una tutela opresora. En sus novelas, el matrimonio no es solamente una historia de amor. También es patrimonio, seguridad económica, reputación y supervivencia. En una sociedad donde las propiedades y las herencias pasaban con frecuencia por la línea mascu...


